truco 9: Tinta "Quink" con lejía

La lejía contiene hipoclorito de sodio capaz de oxidar a las sustancias que contienen las tintas. Es este poder blanqueante del que nos vamos a aprovechar.
El bote de tinta "Quink" de la casa Parker puede costar alrededor de unos 3 €
También se pueden usar tintas solubles al agua, como las Talens, pero mejor probarlas antes.
Una botella de lejía de uso doméstico unos 2 €
Pincel barato (1€) para la lejía y pincel de mejor calidad para acuarela o tinta (2€)
Papel de alto gramaje 1€ aprox.


Es aconsejable usar papel de gramaje alto, de unos 150 grm hacia adelante, ya que según la pureza de la lejía, nos puede estropear el trabajo.
El pincel que usaremos con la lejía lo aconsejo barato, ya que al usarlo un par de veces, se come las cerdar o pelos y tendremos que tirarlo.
La tinta Quink de la casa Parker la podeis encontrar en tiendas especializadas de dibujo y pintura, aunque yo la encontré en El Corte Inglés de mi zona. Así que ya sabeis por donde buscarla.


  1. Boceto suave del dibujo a lápiz, marcando los contornos que luego iran rellenados con la tinta.
  2. Rellenar con el pincel de acuarela y la tinta Quink el boceto antes marcado. Esperar a que haya secado bien.
  3. Con el pincel barato aplicamos la lejía sobre las zonas que creamos oportunas. Rápidamente veremos como empieza a "comerse" el tono azul oscuro de la tinta.
  4. Con papel absorvente o un pañuelo de papel, podemos retirar parte de la lejía antes que lo blanqueé demasiado, si así consideramos oportuno. También podemos crear otros efectos "especiales" añadiendo la lejía mientras la tinta todavía esté fresca.
Se puede aplicar esta técnica tantas veces como se deseé, incluso una vez seca la lejía, prueba a añadir acuarela, otro tipo de tintas por encima, lápices de colores o acrílicos, para crear otro tipo de efectos.

Lo bueno de este truco, es que el límite (como siempre) está en tu imaginación. Añadiendo, sustrayendo, experimentando es como conocerás tu estilo.

Y lo mejor de todo: Te divertirás y aprenderás.

Algunos ejemplos:




3 comentarios:

Irissu dijo...

grande la tinta Quink con lejia. Otro consejo, o mas bien otra idea: diluir la tintra con bastante agua (en un pocillo aparte, no seais burros y lo hecheis en el bote porque perdereis la pureza de toda la tinta). Queda un azul claro que tambien hace un poco de contacto con el agua, dando tonos anaranjados por algunas zonas, y al hechar legia los tonos son mas ocres y menos chillones. Se puede usar como base de fondo, para dar sombras... en fin, como tu dices, infinitas posibilidades :)

ManoS_SusiaS dijo...

Gracias por tu idea Irissu.
Sólo una cosa, si lo has probado, me gustaría ver esa combinación en algún resultado, ya que como lo comentas tiene muy buena pinta.
Gracias por tu aportación a este blog.
Seguiremos manchando manos :)

Ana Bermejo dijo...

Gracias por compartir este truco, acabo de descubrir la tinta Quink y estoy deseando experimentar con ella nuevas técnicas. La he compartido también en mi página de facebook dedicada a la ilustración, https://www.facebook.com/anabermejoillustration, citando por supuesto que la he encontrado en este blog. Espero que no te importe. Muchísimas gracias.